¿Cuáles son las frutas con menos calorías?

Cualquier dieta permite comer una gran cantidad de frutas durante el día. Es importante saber elegir cuáles son las ideales para que tu objetivo se cumpla en tiempo y forma. ¿Cómo? Según las calorías que cada una te aporte. Existe una tabla donde se detallan los valores nutricionales de cada fruta para que puedas escoger aquellas con menos contenido calórico y poder adelgazar más rápido y fácil.

Las frutas además de ser hipocalóricas nos ofrecen otras ventajas, como es el hecho de ofrecer fibras, antioxidantes, minerales y vitaminas. Se aconseja consumir entre tres y cinco porciones de fruta por día, divididas en el desayuno, el almuerzo, la cena o las colaciones.

Generalmente todas presentan propiedades para adelgazar, ya que poseen pocas calorías en relación a su volumen o peso, brindan sensación de saciedad, son depuradoras del organismo debido a la fibra, ayudando a arrastrar las sustancias nocivas fuera del cuerpo, mejoran el tránsito intestinal y evitan el estreñimiento y por último actúan como antioxidantes, es decir que reducen la formación de radicales libres, mejoran el metabolismo celular y facilitan la degradación de las grasas.

Teniendo en cuenta cuáles son las propiedades de cada fruta es más sencillo elegir una o varias para consumir cada día. Si bien todas son beneficiosas también es cierto que cada una aporta algo diferente al resto. Una dieta rica en frutas y también en vegetales te ayudará a adelgazar de forma saludable y sobre todo a no sentirte falto de fuerzas, cansado o débil.

Algunos indican que las frutas deben ser ingeridas en un momento aparte de las comidas principales, ya que si las elegimos como postre la gran mayoría de sus nutrientes y vitaminas “se pierden” durante el proceso de digestión de los demás platos. Fermentan en el estómago y hacen que el proceso sea más lento. Por eso es que a muchas personas no les cae bien comer frutas de postre. En ese caso, se aconseja hacerlo espaciado de las comidas, como ser a media mañana o a media tarde, por lo menos 2 o 3 horas antes o después del almuerzo o la cena.

Por otra parte, es bueno saber que las frutas contienen una sustancia conocida como “fructosa” que el cuerpo la convierte en glucosa (es decir, en energía). Es preciso que esta glucosa sea consumida para que no se acumule como grasa en el organismo. Se dice entonces que el mejor momento para comer frutas es durante la mañana porque el metabolismo está en su “mejor momento”. Así el proceso digestivo permitirá que quememos la glucosa que se genera y a la vez saciaremos el apetito por varias horas.

Las mejores frutas para adelgazar, es decir, las menos calóricas son la pera, la manzana, el kiwi y la mandarina, en relación también a otros componentes como son las proteínas, los lípidos y los hidratos de carbono. Lo bueno es que siempre podemos disponer de alguna de ellas en cualquier momento del año.

Listado de calorías de las frutas

Esta lista la debes tener en un lugar visible para que puedas determinar cuál comer más y cuál menos o contabilizar las calorías que estás ingiriendo a cada día. El valor es por una cantidad aproximada de 100 gramos de fruta.

  • Sandía: 15 calorías
  • Pomelo: 26 calorías
  • Fresa: 27 calorías
  • Níspero: 28 calorías
  • Frambuesa: 30 calorías
  • Melocotón: 30 calorías
  • Melón: 30 calorías
  • Mora: 35 calorías
  • Ciruela: 36 calorías
  • Grosella: 37 calorías
  • Pera: 38 calorías
  • Arándano: 41 calorías
  • Mandarina: 41 calorías
  • Manzana: 45 calorías
  • Higo: 47 calorías
  • Cereza: 48 calorías
  • Albaricoque: 52 calorías
  • Naranja: 53 calorías
  • Piña: 55 calorías
  • Kiwi: 56 calorías
  • Uva: 61 calorías
  • Granada: 62 calorías
  • Mango: 73 calorías
  • Plátano: 85 calorías
  • Aguacate: 232 calorías

Cuida tu pelo con remedios caseros

Cepillo y peinado

Para cuidar tu cabello es importante que utilices cepillos de cerdas naturales y te cepilles suavemente para no dañar la raíz ni la fibra capilar. Evita hacerlo mientras esté mojado puesto que el pelo está más sensible y se quiebra con facilidad. Para desenredarte utiliza un peine de puntas gruesas y recuerda comenzar por las puntas.

¿Qué productos usarás?

Ya sabes los numerosos productos químicos a los que te expones cada día así que siempre que puedas sustitúyelos por productos naturales. Por ejemplo, si tienes el pelo seco opta por un buen tratamiento de aceites calientes naturales. Los champús que contengan alcohol son muy agresivos para el cuero cabelludo así como ciertos geles o modeladores del cabello Por último, nunca utilices agua demasiado caliente ni fría para lavar tu cabeza, es preferible usar agua tibia. En caso de que notes que estás perdiendo pelo no te sometas a tintes o permanentes a tratamientos químicos.

Córtalo en el momento adecuado

Hay una relación misteriosa entre el corte del cabello y la luna: Si te cortas el pelo un día en que la luna está en cuarto creciente, tu pelo crecerá más rápido, en cambio si te lo cortas un día en que la luna está en cuarto menguante tardará más en crecer. Pero no dudes al menos una vez en cortarte las puntas para obtener buena oxigenación y propiciar el crecimiento y fortalecimiento de tu cabellera.

Cuidado con el secador

El aire caliente del secador afecta las raíces del pelo, asegúrate de sostener el equipo al menos a 15 centímetros de distancia de tu cabeza y si lo que deseas es fijar tu peinado, el aire frío es tu mejor opción.

Cabellos brillantes

Desgraciadamente el polvo, la falta de nutrientes y la exposición al humo de cigarros y tabacos pueden opacarlo. Este tratamiento le devolverá el aspecto hermoso de siempre: solo necesitas lavarlo con una solución de agua tibia y vinagre de sidra. También puedes utilizar zumo de limón colado. Este método también eliminará las caspas y cualquier agente infeccioso.

Peines y cepillos sucios

Ya sabes lo que le hace el polvo y la grasa a tu cabello, pues debes recordar que los instrumentos que utilizas para su cuidado se ensucian y, por tanto, ensucian tu pelo. Te recomiendo que los coloques en un recipiente lleno de agua tibia con cuatro cucharaditas de polvo de hornear. Déjalos por veinte minutos y luego enjuaga. ¡Verás qué limpios quedan!

Champú maravilloso para cabellos normales

El Aloe vera tiene muchísimas propiedades, antiguamente se utilizaba en las farmacias para elaborar cremas, leches hidratantes, emulsiones para masajes…Pues bien, este champú te dejará el cabello sedoso y brillante tras una semana de uso, pero recuerda si tienes el cabello seco o graso no debes utilizarlo. Necesitas 100 ml de champú de miel, 200 ml de zumo de aloe y 2 cucharadas de whisky. Solo tienes que mezclar los 3 ingredientes y revolver con energía. Consérvalo en una botella, en la oscuridad durante 6 meses y luego utilízalo.

Para el pelo graso y la caspa

Para fortalecer tu cabello, eliminar la caspa y el exceso de grasa este jarabe es ideal. En solo un mes notarás que crece más rápido y fuerte. Necesitas un litro de vino blanco, 10 gramos de algas agar-agar, 10 gramos de algas hijiki, 10 gramos de algas kombu y melaza. Coloca el vino y las algas en una olla y ponla a hervir a fuego lento durante 15 minutos. Vierte todo en un recipiente y ciérralo herméticamente, déjalo reposar durante tres días en un lugar seco y oscuro, agitándolo de vez en cuando. Luego cuela el cocimiento y añádele la misma cantidad de melaza. Revuelve y consérvalo. Toma medio vasito tres veces al día, antes de cada comida. Como el agar-agar es muy gelatinoso, es probable que tengas que calentar el jarabe al Baño de María cada vez.

Acondicionador casero

Sólo necesitas un sencillo acondicionador casero: frótate el cuero cabelludo con mayonesa durante cinco minutos, antes de usar el champú.

Crema hidratante casera

Resulta muy fácil que los cabellos se resequen: el ambiente, ciertos champús, la misma agua pueden causar este efecto, pero todo puedes solucionarlo con esta crema hidratante. Siéntete una peluquera profesional y prepárala. Necesitas un recipiente de cerámica y una cuchara de madera para mezclar dos cucharaditas de miel, una de aceite de oliva y una yema de huevo. Aplica esta crema en tu cabellera haciendo masajes suaves con las yemas de los dedos. Cubre tu cabeza con una toalla y espera veinte minutos. Luego podrás lavarlo como siempre. Ya me contarás los cambios.

Restaurador de cabellos

¡Qué mal lucen esas hebras sobresaliendo por todas partes! No te preocupes que con este tratamiento tu pelo quedará hermoso y restaurado. Mezcla una cucharada de miel, dos yemas de huevo, una cucharada de yogur y una cucharada de agua tibia. Aplica con un ligero masaje en todo el cabello y envuelve la cabeza con papel de aluminio. Espera 20 minutos y enjuaga con abundante agua tibia.

Crema nutritiva

Nada mejor para tu pelo que una maravillosa crema nutritiva, sus raíces se fotalecerán y acelerarán su crecimiento. En un recipiente tritura un plátano y un aguacate bien maduros. Esta mezcla debes distribuirla por tus cabellos masajeando ligeramente, cubre con un paño y deja reposar por 15 minutos. Luego puedes enjuagarte con abundante agua y lavarte como siempre. Repite semanalmente.

Evitar los piojos

Los piojos son una plaga que afecta mayormente a los niños pero los adultos también podemos sufrirla. Son muy desagradables no solamente desde el punto de vista estético sino también porque pueden acarrear diferentes enfermedades y una picazón insoportable. Lava tu pelo dos veces por semana con vinagre. Añade este producto luego de enjuagarte el champú y ya verás como tu cabellera estará brillante y sedosa.

Motívate para hacer deporte y llevar una vida sana

1. Encuentra tu por qué: Es el “pistoletazo de salida“, todos tenemos uno, así que si no lo tienes, búscalo. Puede ser desde querer verte más atractivo/a hasta alargar años en tu vida para poder ver a tus nietos crecer.

 2. Cambia tus pensamientos a positivo: En lugar de torturarte con un “qué vago, no hago nada de ejercicio” cambia a “me voy a sentir muy bien cuando empiece a realizar ejercicio“. Si nos estamos constantemente enviando mensajes negativos a nosotros mismos solo nos bloquearemos y será más difícil empezar. Al final la persona se acaba autoconvenciendo de que “es un vago” y que el deporte no es lo suyo. No seas duro contigo mismo, tú tienes que ser tu principal fuente de ánimos.

3. Pequeñas metas: Si no hay meta no hay esfuerzo, nos acabamos cansando si caminamos sin saber a donde queremos llegar. Por lo tanto, es muy importante que establezcas pequeñas metas (apuntarme a una carrera de 10 km por ejemplo), y puedes apuntarlas para que quede constancia y te sientas un poco más “obligado” a cumplirlas.

4. Organízate: Apunta en tu agenda los días y horas que vas a dedicar al deporte, así a medida que surjan planes sabrás que en esos horarios no puedes colocarlos, y de esta forma acabamos con la famosa excusa de “no tengo tiempo“.  También puedes empezar a combinar planes, proponer a tu amiga con la que has quedado el viernes quedar para ir caminando a tomar el café, etc.

 5. Cuéntalo: Somos seres sociales que necesitamos constantemente apoyo y aprobación. Si le contamos a un amigo o familiar que salimos a correr por las mañanas, además de alegrarnos por el apoyo que recibiremos, nos sentiremos con la necesidad de no dejar de realizar dicha actividad para no desilusionarles.

6. Además de motivarte a ti mismo motiva tu rutina: Si siempre salimos a correr por el mismo parque con la misma música y viendo a la misma gente nos acabaremos aburriendo. Cambia de parques, cambia de zonas, salir a correr a veces proporciona a la persona conocer lugares nuevos.

7. Combina: Si eres de esas personas que se cansan rápido, no te centres en un solo deporte. Hacer ejercicio puede ser cualquier actividad que te mantenga en movimiento. Combina correr con nadar, ir en bici, jugar un partido de fútbol con los amigos, salir a caminar, jugar un partido de padel, olvidarse del ascensor y utilizar siempre escaleras… Apúntate a esas clases de baile que siempre has querido probar. Verás como así no se hará tan pesada tu semana.

8. Busca un compañero: En algunos casos cuesta más si hay que levantarse del sofá y salir solo a correr o con la bici. Busca un compañero para hacerlo, puede ser un amigo o tu mascota, no te resultará tan difícil ya que hoy en día la gente está más concienciada por cuidarse y hacer deporte.

9. Diviértete: Hacer ejercicio en muchos casos se acaba convirtiendo en una forma de ocio, ese partido de fútbol que te permite ver a los amigos de siempre, tu horita diaria de escuchar música mientras corres… Hacer ejercicio no tiene que ser visto como una obligación, es una forma de vida y una forma de sentirnos mejor.

10. Infórmate: Lee revistas que te expliquen cuales son los ejercicios que mejor te irían. Son mucho más interesantes que las revistas del corazón, os lo aseguro.

11. Come sano: Si acompañas el ejercicio con una dieta saludable, tendrás más energía y te resultará más gratificante realizar deporte.

Vivir una vida sana